Spotify ha declarado la guerra a las cuentas compartidas: así funciona la nueva verificación por código QR dinámico del Plan Spotify Familiar para evitar que compartas tu cuenta entre varias personas.
La era de compartir contraseñas y dividir gastos de suscripción con amigos que viven a kilómetros de distancia sigue sumando obstáculos.
Spotify ha endurecido drásticamente el control sobre su plan Premium Familiar, implementando un nuevo sistema de verificación presencial mediante códigos QR dinámicos que ya está provocando la expulsión repentina de numerosos usuarios que no residen bajo el mismo techo que el titular de la cuenta.
Hasta hace poco, bastaba con introducir la misma dirección postal al registrarse para sortear el filtro de la plataforma. Sin embargo, el gigante del streaming musical ha decidido pasar a la acción para asegurar que todos los integrantes de una suscripción grupal convivan realmente en el mismo domicilio.
Pero esta medida tiene una puerta trasera que los usuarios de los planes Spotify Familiar han encontrado y están utilizando para saltarse el control y seguir compartiendo una suscripcion premium familiar entre ambos. Te contamos cual es el truco.
Así funciona la nueva verificación por código QR del Plan Spotify Familiar
Los puntos claves de la nueva medida de la plataforma de música en streaming para acabar con la posibilidad de compartir el plan premium Spotify Familiar son:
- Verificación presencial obligatoria: Los miembros sospechosos de vivir en otro domicilio deben escanear en persona un código QR desde el teléfono del administrador del plan.
- Códigos QR dinámicos: El código se actualiza cada pocos segundos, inutilizando el envío de capturas de pantalla por WhatsApp o Telegram.
- Plazo estricto de 7 días: Quienes no completen la validación a tiempo pierden sus ventajas Premium de forma inmediata.
- Castigo de un año: Los usuarios expulsados sufren un bloqueo de 12 meses que les impide unirse a cualquier otro plan Familiar o Duo.
Qué pasa si no superas la verificación: adiós al Premium y 12 meses de penalización
Las consecuencias de ignorar el aviso o fallar en la comprobación son bastante estrictas. Desde el momento en que Spotify envía la alerta de verificación, el usuario dispone de un plazo máximo de 7 días para completar el escaneo y realizar la verificación.
Si el plazo vence y no has realizado la verificación con éxito, la plataforma aplica dos sanciones automáticas:
- Degradación inmediata: La cuenta pierde el estatus Premium y pasa automáticamente al nivel gratuito con anuncios y limitaciones de reproducción.
- Bloqueo en cuentas compartidas: El perfil queda penalizado durante 12 meses sin poder unirse a ningún otro plan Familiar o Duo. Durante ese año, la única vía para eliminar la publicidad en esa cuenta es pagar una suscripción Individual.
Truco para Saltarse con Control por QR del Plan Spotify Familiar
Esta nueva medida para verificar a los miembros de un plan Spotify Familiar obliga al administrador del grupo a abrir la aplicación móvil (yendo a Tu Premium > Administrar) para mostrar un código QR en la pantalla que el miembro invitado debe escanear con la cámara de su propio smartphone.
Para evitar la picaresca habitual, Spotify ha diseñado un código QR dinámico que cambia cada pocos segundos. Esto hace que hacer una captura de pantalla y enviarla por mensajería instantánea no sirva de nada, ya que el código caduca antes de que el otro usuario pueda leerlo.
No obstante, la comunidad no ha tardado en encontrar una brecha técnica. Muchos usuarios están logrando eludir la verificación presencial mediante videollamadas con pantalla compartida. Al compartir la pantalla del teléfono del administrador en tiempo real a través de un ordenador o tablet, el miembro del plan Spotify Familiar puede apuntar con la cámara de su móvil al monitor y capturar el código QR activo antes de que se actualice.
El objetivo real de Spotify: mejorar la rentabilidad por usuario
No es la primera vez que la compañía sueca intenta poner freno al uso compartido de cuentas. En 2018 ya realizó pruebas piloto exigiendo comprobaciones mediante GPS y en 2019 modificó sus términos de servicio globales para incluir validaciones periódicas de ubicación.
En aquel momento, las fuertes críticas de los usuarios por la invasión a su privacidad obligaron a la empresa a relajar la medida.
El uso de códigos QR presenciales le permite ahora esquivar la polémica del rastreo por GPS mientras consigue el mismo resultado. Siguiendo los pasos de gigantes del vídeo en streaming como Netflix o Disney+, que utilizan comprobaciones periódicas de la red Wi-Fi doméstica, Spotify busca forzar la migración de los usuarios que comparten gastos hacia planes individuales.
El objetivo financiero es directo: incrementar su ARPU (ingreso promedio por usuario) en un mercado donde el crecimiento de nuevos suscriptores es cada vez más costoso.